Puede buscar en nuestro sitio Web documentos que contengan
palabras o patrones determinados.

DE GRANATES Y ZAFIROS, DE ESMERALDAS Y RUBÍES,
DE ÓNIX Y CRISÓLITOS, TOPACIOS Y BERILOS...

Así describe Heinrich Von Veldeke en su gran poema épico del año 1.200, la impresión que le causaron los vitrales de una capilla sepulcral. Que mejor descripción de ese fenómeno extraño, hipnótico, singular de los maravillosos vitrales de la edad media?, un fenómeno cuyos orígenes no son del todo claros, pero cuya fascinación es tan profunda hoy como lo fue en todo tiempo.

El vitral es una de las técnicas que nuestro tiempo logró rescatar del pasado, ya sea sobre cristales de color emplomado o en paredes sujetados por concreto, es usual encontrar hoy decorados o interiores en los cuales aparecen imágenes y figuras como en las iglesias góticas creando un clima y una atmósfera que nada tiene que envidiar a aquellos siglos que hoy evocamos con nostalgia.

El vitral evoca el mundo gótico, los frailes de la edad media, la escolástica y la burguesía naciente.

Si bien sus antecedentes pueden buscarse en China y en la más remota antigüedad, la época más brillante de las vidrieras se encuentra entre los siglos XII al XVIII.

En el siglo XIV, la sobria energía del pasado deja lugar a la corrección en el dibujo, la delicadeza del colorido, la elegancia de las actitudes y la virtuosidad en la ejecución. Los cartones son dibujados según las reglas académicas y respetando la perspectiva. A veces, la desigualdad de trato de los personajes se debe a que un grabado del maestro ha sido ejecutado por un artista mediocre.

En el siglo XVI es cuando se produce la verdadera revolución del vitral. Se abre para los artistas una época nueva, llena de sorpresas y de independencia. Se aplica el diamante para cortar vidrio; se utilizan colores sólidos para las encarnaciones; se usan esmaltes vitrificables para los vidrios incoloros y se amplían las variedades de grisalla.

Al dibujar el futuro ventanal, el artista piensa que este debe ser visto a contraluz y no a luz reflejada tal como sucede con un cuadro y que la selección de colores es limitada. Al terminarse el dibujo o cartón, se recorta en pequeños trozos llamados ¨calibre¨, luego el vidrio es cortado según la forma de estos, se ajusta al dibujo y las sombras se trasladan al vidrio teñido que el artista realza con esmaltes de distintos colores y modela los rostros con un tinte grisáceo.

El vidrio pasa por una cocción a 650o que fija los colorantes. El ventanal recibe su bastidor de plomo que realza las figuras y amplia las líneas del dibujo para formar el conjunto. Ya colocado en su sitio, el vitral constituye un acontecimiento artístico.

El ejemplo de Marc Chagall uno de los más grandes artistas de nuestro siglo nos señala significativamente que el vitral con los nuevos materiales y las orientaciones estéticas actuales, tiene mas vigencia y posibilidades que nunca.

 

 
Av. 74 A No. 79F-200 -Sector Gilcon
Maracaibo - Edo. Zulia - Venezuela.
Teléfonos: 58-261-7172756

Fax: 58-261-7554215 Celular: 0414-3643493
Información general: maripili@luz.ve
Copyright © 2003 Artística de Vitrales C.A.
| Principal | Historia del Vitral | Nuestro Artista | Obras Realizadas | Contáctenos |